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Qué nos gustaría que conocieran las madres y los padres sobre la lactancia materna

La práctica correcta de la lactancia materna no es algo meramente instintivo que sale espontáneamente, sino que hay que aprender cómo funciona. Como consecuencia de la cultura del biberón, hay una serie de ideas falsas que tenemos todos y se han ido transmitiendo por toda la sociedad. La OMS recomienda dar a los bebés lactancia materna exclusiva durante 6 meses y luego continuar dando el pecho complementando con otros alimentos hasta los dos años y después todo el tiempo como el bebé y la madre quieran. Los beneficios de la lactancia son a corto y a largo plazo. No solamente ayuda al desarrollo y a evitar infecciones los primeros meses, sino que sus beneficios son para toda la vida, al reducir la incidencia de varias enfermedades como enfermedad inflamatoria intestinal, diabetes, hipertensión, hipercolesterolemia, alergias, obesidad, etc. Los beneficios aumentan cuanto más prolongada es la lactancia.

Un 97% de las madres están capacitadas para lactar con éxito a sus hijos. En la actualidad, de las mujeres que optan por dar el pecho, las que no lo consiguen es por falta de información (o por tener información errónea), falta de ayuda (y por desgracia abundantes consejos bienintencionados pero totalmente erróneos) y falta de confianza en sí mismas y en su bebé. La cantidad de leche que tiene una mujer es la que necesita el bebé y ésta se regula con la succión. Cuanto más toma, más se produce, y viceversa (si se le da poco, se produce poco). A menudo existe la idea de que cada mujer “produce lo que produce” y eso es como la que ha crecido hasta 1,65 m. o hasta 1,78 m. Por ejemplo, que una madre puede producir un litro diario (¡mira qué suerte!) y otra sin embargo, la pobre, no puede producir más que 350 ml. Otras piensan que es algo de familia: “mi madre no tuvo, mi hermana tampoco…”Y esto no es así. Tampoco es cierto que una madre que tiene pezones invertidos no pueda dar pecho.

Cuando nace un bebé, la nueva familia necesita intimidad y tranquilidad para conocerse, crear vínculos importantes para el resto de su vida, para iniciar la lactancia…. Es muy importante respetar este tiempo, procurar que el bebé esté con su madre, que no haya muchas visitas, que el personal sanitario sea especialmente cuidadoso y atento para no separar al bebé de su madre… Las condiciones en nuestros hospitales, en los que con frecuencia hay hasta 3 madres en cada habitación, a las que acuden, a su vez, sus correspondientes visitas a lo largo de todo el día, no favorece esta necesidad de intimidad.

Las madres suelen tener las hormonas en plena “ebullición” y a menudo tienen cambios de humor, que les puede llevar en algunos momentos a estar llorando, otros a estar eufóricas, otros en los que les apabulla el miedo a no saber hacerlo bien, de no saber darle el pecho, etc. En estas circunstancias el apoyo de la pareja o de un familiar o amiga cercana son fundamentales. Una lactancia exitosa, suele tener detrás una persona (fundamentalmente suele ser la pareja). Si no, y más si hay personas que desaniman a la madre con sus comentarios y actitudes ante la menor dificultad que se presente (del tipo: no sé para qué insistes tanto, para qué pasarlo mal, mejor prueba con biberón y olvídate…), la lactancia frecuentemente fracasa.

Cuidados del pecho

El pecho no necesita un cuidado especial. No es necesario darse ninguna crema para prepararlo para la lactancia y además, incluso puede ser contraproducente porque se pueden quitar las sustancias protectoras naturales que ya tiene el pecho. No hace falta tampoco limpiar los pezones cada vez que se le va a dar de mamar al bebé. Basta con la ducha diaria, teniendo cuidado de no darse jabón en los pezones para que no se resequen. Después de las tomas es bueno darse unas gotas de la propia leche y dejar secar al aire. Los primeros días, si se notan muy irritados puede venir bien darse un poco de lanolina pura, que venden en las farmacias especialmente para la lactancia. No hace falta
quitarla para la siguiente toma.

Calostro

Antes de que nazca el bebé, la madre ya tiene leche, que se llama calostro. Es importante saber que es ya leche, solo que es de la composición necesaria para los primeros días. Mucha gente dice que eso no es leche y es falso, con lo que muchas madres pasan verdadera angustia porque creen que todavía no tienen leche para alimentar a su hijo.

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